Italia en un plato

¡Hola a todos!

Os recomiendo que os sentéis con un cafecito o un té porque tenéis fotos para rato. Quería hacer un post dedicado solo a la comida italiana. Es un recopilatorio de lo que comimos en el viaje de este verano. Generalmente Eric y yo viajamos muy low cost así que no exagero cuando digo que es muy muy muy low cost, más que nada de cara a la comida porque es en lo que más se gasta pero claro, este viaje era con sus padres y tampoco era plan tenerlos a pan y queso 24/7 como hacemos cuando vamos solos. Pero bueno, al menos lo disfrutamos.

Florencia

Este restaurante está justo en Ponte Vecchio, por detrás de las casas colgantes, cerca de las joyerías.

Tartar de ternera.

Era la primera vez que comía carne cruda y pensé que sería un poco extraño pero no, se notaba que la carne estaba marinada, la verdad es que no supe discernir muy bien los sabores pero estaba muy bueno. El toque de mostaza dulce y las setas le daban explosión y cremosidad. Me gustó mucho la verdad.

Sopa de marsicos (Zuppa allo scoglio)

Este es mi plato preferido de todos los tiempos. Generalmente en un viaje nos permitimos una salida a restaurantes, máximo dos, y en ambas ocasiones pido este plato. Aunque sea verano, con ola de calor, creo que me lo pediría aunque estuviese en el mismísimo infierno. No se cómo lo hacen, pero está tan sabroso. Os comento también depende de dónde lo pidáis varía mucho, en algunos sitios es más aguado, en otros más espeso, en algunos sabe a infusión de avecrem en otros a gloria bendita, en fin.

Cerdo al horno con puré de patatas a la menta.

No os mentiré. Esto no estaba para tirar petardos, era simplemente cerdo macerado y hornado con una salsa gravy, un poco insípida con cebollas “caramelizadas” y puré de patata con menta. Ni el puré sabía a menta ni la cebolla estaba caramelizada como me gusta. Así que un cinquillo pelado.

Cerdo al horno con puré de patatas a la menta.

Eso sí era muy mona la presentación no lo voy a negar y eso para mí hace bastante.

Greve in Chianti, Toscana

Mozzarella con tostas.

Estaba bueno, sencillito, nada del otro mundo, encima de la mozzarella había pistachos troceados. Lo de las tostas diría que era puré de tomate con cebolla y algún condimento.

Risotto de vino.

Ni tan solo había oído hablar de un plato así, se notaba el toquecillo de vino pero bueno, no mataba. La presentación era lo más bonito.

Carne a la parrilla con pimienta.

La verdad es que no era muy fan de la carne poco hecha, más que nada por aprensión con la sangre, pensaba que el sabor sería raro pero no. La verdad es que al estar hecho con leña o carbón le queda un regusto ahumado y lo blandito del medio con el juguillo también le hace ganar puntos, en resumen es una mezcla genial.

Carne a la parrilla con pimienta.
Pizzas

Eric hizo una clase de cocina en un restaurante rústico muy mono, creo que unas cuatro horas por doscientos euros, incluía la cena de los cuatro. Mientras él hacía la clase sus padres fueron a hacer una cata de vinos, no recuerdo el precio aunque me suena mucho que unos cincuenta euros cada uno. Mientras ellos hacían esas actividades tan chulas yo me fui a un bar del centro del pueblo tan ricamente a beber aperol spritz y leer el último libro de Antonio Cabanas Las lágrimas de Isis.

Pizza

En la clase de cocina hizo dos platos: pizza con jamón dulce, calabacín, mozzarella y tomate. El otro plato era gnoquis allo scoglio. Todo muy bueno.

Gnoqui allo Scoglio (Gnoqui con mariscos)

Roma

Suppli

¿Habíais oído hablar del suppli? Resulta que es el plato romano por antonomasia, en el centro lleva arroz, pasta de tomate y mozzarella, por fuera es como una croqueta. ¡Buenísimo!

Ricotta con miel

¿Qué os puedo decir de esto? pedacitos de cielo.

Carne a la parrilla

La verdad es que espero algún día tener la fuerza de voluntad necesaria para ser vegetariana porque a veces me entran unos cargos de conciencia brutales.

Pasta con carne

Nápoles

Espaguetis con langosta

A este restaurante ya habíamos ido en ocasiones anteriores, está un poco lejos andando y da un poco de miedo, sobretodo por la noche ya que está en una zona de Nápoles un poco dejada. El único motivo por el que nos quedamos ahí es porque está cerca de la estación de trenes ya que para ir a Pompeya y Nápoles o Capua y Paestum por ejemplo hay que ir sí o sí a Nápoles. La dirección ya me la sé de memoria: Via Nazionale 7. 

Rigatoni con carne

Costa Amalfi

Sauté de mejillones y almejas

Aunque no quedé prendada de Amalfi, y habría preferido quedarme en Positano, reconozco que tampoco estuve de morros o a malas los días que estuvimos ahí. Es cierto que no soy una persona de ir a la playa, lo detesto, pero sí disfruté la comida por ejemplo y los paseos. Este plato que véis arriba fue uno de los descubrimientos de este viaje. 

Espaguetis

No describo los platos de pasta con carne porque la verdad es que no les encuentro mucha diferencia. Al no ser muy fan de la pasta no suelo pedirlos, Eric en cambio sí, la mayoría de platos que pide son estos, generalmente él pide el que más le llame la atención y yo hago lo mismo, luego compartimos. Obviamente no le digo no pidas eso porque no quiero, así que acabo comiendo un poco ya que la mayoría de mis platos suelen ser solo protes y también necesito carbos.

Tataki de salmón

Esto fue gracioso, porque ya casi al final del viaje estábamos hartos de la pasta y la pizza, así que mientras caminábamos descubrimos este restaurante japonés. Estaba muy bueno.

Sushi
Sushi negro

Me llamó mucho la atención este rollito de maki con arroz negro pero una vez que lo comí me recordó al sabor de los guisantes y me dio un bajón… Porque hasta hace poco la proteina que tomaba era de guisante (de myprotein) y sabe fatal… Nada más saber que tenía que beberla me entraban nauseas y este maki me la recordó. Pero lo demás estuvo genial.

Sushi negro

Eso sí, bonito era.

Pasta allo Scoglio

Este plato estaba muy muy bueno. El marisco era genial, se notaba que estaba fresco.

Flores de calabacín con ricotta

Como os había comentado en algún otro post me enamoré perdidamente de la flor de calabacín. Este rollito que véis aquí arriba lleva por dentro ricotta y flor de calabacín estaban tremendamente buenos.

Zuppa di cozze (sopa de mejillones)

Si vais a Italia, a la costa sobretodo, os recomiendo mucho que pidáis sopa de mejillones, se lo curran bastante, claro que también depende del sitio, del restaurante, de la ciudad, en fin. Os animo a que lo probéis. En mi caso, ya mentalizada de que comeríamos fuera a menudo decidí que probaría las sopas de marisco, las de mejillones o las pastas con marisco de cada ciudad a la que visitásemos. Si me iba a quedar pobre, al menos lo haría a gusto. Que a día de hoy sigo pagando las mensualidades de la tarjeta de crédito y me está terminantemente prohibido viajar durante una temporada, lo que me pone muy triste, más que nada porque soy del tipo de persona que si está triste busca hacer cosas para ponerse aun más triste, y aquí estoy, escribiendo posts sobre Italia y mirando todas mis fotos de Italia como no. La obsesión llega a tal punto, que no os la podéis imaginar…

Sauté de mejillones y almejas

Nápoles

Raqueta

Como no podíamos volver a Barcelona desde Amalfi teníamos que volver a Nápoles, así que fuimos a este restaurante. Estuve media hora pensando en por qué esto se llamaba raqueta y no pizza. Supongo que ahora entendéis por qué tiré por la filología.

Pizza de flores de calabacín y ricotta

Obviamente yo pedí una pizza con mis dos nuevos amores: ricotta y flor de calabacín.

Pizza de calabacín y ricotta

Postres y dulces

Helado de pistacho y crema de la nonna (crema de huevo), Florencia

Un sabor de helado que os recomiendo mucho en cualquier parte de italia es el de pistacho y si podéis, y lo tienen, ya que no en todas partes está también os recomiendo muchísimo el de crema de la nonna, de la yaya vamos, o tambien se llama crema all’uovo. Está buenísimo.

Mousse o Soufflé de sandía, Greve

Esto fue una decepción. No entiendo por qué teniendo tanto donde elegir como un tiramisú, o el típico pastel de chocolate, o uno de frutos secos que hacen ahí, o helado, ¡o lo que sea! En un restaurante en Greve (Toscana) se les ocurre hacer algo así, y a mi pedirlo. Esto era un suflé o mousse de sandía, con nata por encima, y con licor de no sé qué por debajo… Que luego va la típica emocionada de turno, en este caso yo, se lo pide y se lleva la decepción del día. Era ácido, era un postre, merecía tener algo de azúcar. ¡Y le echan nata! Eso no lo advertían por ningún lado y no soporto la nata sinceramente. En fin. Id a lo seguro.

Tiramisú

Eric fue más listo y pidió tiramisú. Que acabé comiendome yo.

Baba

Esto, señoras y señores, debería ser patrimonio de la humanidad, gastronómico, cultural y todas las categorías patrimoniales que existan. Es un pastelito esponjoso mojado en ron con azucar y rebajado con agua.

Baba

Mirad que hermosura.

Baba
Pastas

No soy muy fan del hojaldre. Pero os lo enseño de todas maneras. Esto era como un croissant de hojaldre, muy crujiente y relleno de crema. Sin más.

Espero que os haya gustado este post y que tengáis un muy buen día.

2 comentarios en “Italia en un plato

  1. Juanjo López dijo:

    Impresionante y completísimo este post. La comida tiene una pinta estupenda y las has fotografiado y descrito muy bien. Me da un poco de envidia, porque yo también he estado de viaje en Italia este verano, pero ¡no he comido cosas tan buenas!

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