Comida en Pittsburg, Pennsylvania

Hola a todos!

Os voy a contar mi experiencia gastronómica en Estados Unidos. La verdad es que las dos semanas que estuve ahí tuve gripe. Así que poco pudimos hacer. Solamente fuimos a una exposición floral y al museo Carnegie. Pero a comer sí que fuimos. Ya sabían que si hay comida yo voy donde sea. Era una zona bastante rural donde fuimos, a las afueras y todo era verde. Fuimos a visitar a la familia de mi novio así que la verdad es que tampoco habríamos hecho mucho de haberme encontrado bien. Debo reconocer que me encantó aunque fuese soso y aburrido así como yo. Al principio pensé que era deprimente, y como además estaba enferma se me juntó todo. Pero la tranquilidad, la paz y sobretodo la comida hizo que todo fuese muy guay. Me sorprendió el cambio vamos a decir locativo y cultural, era súper consciente de que no estaba en España ni en ninguna ciudad europea, es una sensación bastante extraña, así al principio era bastante chocante. Es tal como en las películas, con las banderas americanas en cada casa y todo. Lo que más me gustó fue el Walmart, me enamoré era tan increíble. Yo ahí me la pasaba flipando, por todo, parecía un chihuahua perdido en un aeropuerto. O sea, ya me encantaría que en el mercadona tuviesen una décima parte de lo que hay ahí. Hay tanta variedad de helados, ¡¡¡¡Tantas!!!! Yogures, todos todos todos los sabores que os podáis imaginar, tienen el Coffee Mate ya listo en botellas y todo!!! Una selección de velas increíbles…madre mía. No se cuantas incursiones al Walmart hicimos, solo os digo que dejé ropa y zapatos ahí solo para tener espacio para traer cosas…

Era muy bonito ver ciervos y zarigüeyas caminando por ahí. Y las estrellas por la noche se veían tan bien, era increíble.

Exposición floral del conservatorio Phipps.

La exposición de flores fue muy chula, había muchísima variedad y estaban muy bien cuidadas.

Exposición floral del conservatorio Phipps.
Eric haciendo amigos en el Museo Carnegie de Historia natural.

Si he de ser sincera en el museo la parte de los dinosaurios me encantó. Siempre me han gustado muchísimo y fue muy muy muy guay poder verlos pero ya la parte de ver animales disecados sí me daba un poco de cosa. Sobretodo me dio muchísima pena ver que había un cachorrito de zorro.

Museo Carnegie de Historia natural

Ahora doy paso a lo verdaderamente importante: La comida. Primero la casera, que mi novio y su padre preparaban y después las de restaurante. Que ya veréis no tiene nada que envidiarle.

Medallón de cerdo al horno con guarnición.

Mi vuelo salió de Barcelona a las 10:00 de la mañana, fui a Newart, llegué ahí a las 14:00 hora loca, a las 18:00 de ahí salió mi vuelo a Pittsburgh y llegué sobre las 20:00. Llegamos a casa sobre las 21:00 me parece porque era muy oscuro ya. De cena el padre de mi novio hizo medallones de cerdo al horno envueltos en bacon y setas. También puso patatas y verduritas con langostinos como véis en la foto de arriba. Estaba buenísimo.

Gumbo, el plato archifavorito de Eric, lo hace su papá.

Este plato es un poco mezcla de comida cajún. Para mi gusto era muy especiado, picante por la pimienta. Eso no me gusta, a mi paladar latino le gusta el picante del chile y todos los derivados de la familia de los pimientos pequeños picantes. El Gumbo llevaba arroz, langostinos, jalapeños, frankfurt y a saber qué más. Pero dentro de lo que cabe, estaba bueno. Sobretodo si le echaba dentro pan de maiz en trocitos.

Tarta directamente enviada desde el Olimpo. Mi nueva obsesión.

Esto está buenísimo. Infinitamente bueno. Lo comí cada día a todas horas es un sabor tan diferente, tan especial, tan magnífico. Lo único que me apena es que necesita ingredientes que no son comunes aquí y estoy segurísima que por mucho que intente sustituirlos para emular este pie no lo conseguiré. Me frustra, pero mejor, porque son muchísimas calorías.

Pecan pie
Pan de maíz.

Esto es fantástico. Me encantó. Es un don que mi novio tenía muy escondido, creo que en las cenas comí más pan de maiz que el plato principal en sí. Es dulce y combina tan bien con cualquier plato que se haga.

Esta maravilla del mundo moderno o rollo de canela (en tubo del supermercado)

Una de las cosas que quería probar de Walmart era esto. Sabía que salía en un tubo y quería saber si estaba bueno. Y vaya que si lo estaba…También pasé la mayor parte del tiempo comiendo esto. Creo que subí unos 4 kilos pero los perdí por la gripe. Así que…Aquí no ha pasado nada.

Tostadas francesas con bacon y sirope de arce. Con café. Muy importante.

Mi novio sabe de qué pie cojeo…Y que si a lo que sea le pone bacon y sirope de arce allá iré de cabeza. Una temporada me obsesioné con las tostadas francesas, no las había comido nunca. Me hacia cosa porque me imaginaba que sería pan envuelto en una tortilla francesa o algo así. Peró, es un desayuno 10. Olé por él.

El pica pica americano. Aún no lo entiendo.

Como comentaba antes, me la pasé flipando. Por todo. Literalmente. Así que cuando había una reunión con su familia y vi que ponían platos en la mesa para hacer pica pica, guay, hasta aquí todo bien. Cuando vi que empezaban a poner pimiento, brocoli y coliflor CRUDO para comer con salsa ranch les pregunté a todos uno por uno, sin exagerar, si no habían visto que estaba crudo y les parecía lo más normal del mundo. Yo solo quería una mascarilla antigás porque ya me imaginaba el festival de flatulencias. Pero no, es nunca llegó. Menos mal.

Ahora vamos con los restaurantes.

Plato mexicano, bandera o algo así.
Tacos con guacamole.

Tacos, guacamoles y pasta de frijoles. Todo estaba muy bueno. Bien condimentado y en su punto de sal.

Ensalada mexicana, literal no me lo estoy inventando. En el menú salía así.

Esto no lo he visto en ningún restaurante mexicano de Barcelona, el sabor era como el relleno de las fajitas con un poco de lechuga ni más ni menos.

Tacos.

Me sorprendió mucho, positivamente, lo buena que estaba la comida en los restaurantes. Yo me esperaba todo súper grasoso, muy frito y la verdad es que no fue así. Me gustó mucho también que nada más llegar al restaurante mexicano nos dieron nachos con una salsa que estaba bienísima. ¡Y la rellenaban y traían más nachos cada vez que lo pedíamos! Ah y en todas partes el agua es gratis…Al principio de salir con mi novio, cada vez que ibamos a comer o cenar fuera él pedía agua del grifo y nos miraban raro. Ahora entiendo por qué lo hacía.

Gamboes con confitura de naranja amarga.

Este restaurante es mi favorito. Fuimos a varios y este la verdad que era de muy buena calidad, la decoración era genial y lo mejor de todo: ¡Sorprendentemente económico! La verdad es que estaba flipando. Estos gambones estaban riquísimos y nunca los había comido con confitura de naranja así que probé algo nuevo y salí contenta.

Pollo Marsala, no sé que es pero estaba muy bueno.

Este pollo, con puré de patatas y verduritas estaba muy bueno. Algo que generalmente no me espero de platos con verduras ya que no soy muy fan…La verdad es que la salsita, que no sé que llevaba realzaba mucho todo el plato en general. Muy rico.

Risotto de langosta y solo por 25$ estaba divino, placer de los dioses.

Este fue el plato estrella de la cena. Cuando nos dijeron que era el plato del día y el precio…fui de cabeza a pedirlo. Estaba estupendo, delicioso, maravilloso. Aun tengo pendiente hacerlo en casa. Si lo hago ya os contaré qué tal.

Pappardelle con espinacas

Pese a ser una obsesa de Italia no lo soy mucho de la pasta. Me cuesta un poco, no sé por qué. En mi opinión la comida italiana en Pittsburgh no es para tirar petardos. No me la acabé y me sentí un poco no sé como decirlo, el plato traía tanta cantidad que me llené solo con verlo y sí que lo sentí grasiento. También me sorprendió que si no te acabas la comida te dan unos tapers desechables de plástico.

Gnoquis con cerdo, muy bueno pero muy picante.

Algo que siempre me ha gustado y siempre me gustará son estos maravillosos cereales. Desde pequeña he tenido una inmensa obsesión con los Frootloops. En Ecuador los venden en cualquier supermercado así que también me recuerdan mi infancia.

Lo mejor del mundo mundial. Frootloops.

Espero que os haya gustado este post. Se me ha alargado un poco creo. Pero quería haceros un poco el contraste de comida casera con comida en restaurantes y que veáis que comer fuera no me mata y que la mayoría de veces prefiero la comida hecha en casa.

¡Que vaya todo genial!

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